el anuncio del Reino a los "hijos de Israel" y todas las naciones



“Dios envió mensaje a los hijos de Israel,

anunciando el evangelio de la paz

por medio de Jesucristo;

éste es Señor de todos”.

(Hechos 10:36)


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"hijos de Israel" = "casa de Israel" = descendencia del reino separatista y apóstata del norte llamado Reino de Israel(Efraín)


Según las instrucciones que recibieron los apóstoles (Mateo 10:5-7) el anuncio/evangelio del Reino debía de ser llevado en primer lugar a los "hijos de Israel(Efraín)" - no a los gentiles - mezclados entre las naciones. Pero en el cumplimiento de esta misión el evangelio de nuestro Señor Jesucristo fue dado a conocer durante los siglos de la gracia que están terminando a todas las naciones, porque en todas ellas hay "hijos de Israel" “zarandeados” (Amós 9:9, Oseas:7-8) que no se diferencian de los gentiles, ni en su aspecto ni en sus costumbres. De este modo, durante el cumplimiento de la encomienda de llevar el anuncio/evangelio del Reino a los “hijos de Israel”/”casa de Israel” por parte de los apóstoles, que fue complementado después por la obra misionera de las iglesias de Cristo, la Palabra de Jesucristo/Yeshua Hamashiaj vino a ser "luz a las naciones" en donde fue anunciada (Isaías 49:6). Y Jesucristo se hizo "Señor de todos" los que lo recibieron en su corazón, hayan sido gentiles de origen o descendientes de Israel “gentilizados” (ignorantes de sus raíces) como fue el caso del Centurión o la mujer sirio-fenicia que, siendo gentiles, recibieron la Palabra salvadora/sanadora del Señor y Le creyeron. Y tanta fue su fe que fueron exaltados por nuestro Señor, aun por encima de los hijos de ISRAEL. Todo en el Reino es por fe.

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desde el destierro de Israel y el exilio de Judá, hasta la restauración del reino davítico al final de los dias

Luego de la división del reino davítico en "dos casas" en el 930 A.C. - después de la muerte de Salomón - hubo otros dos traumas nacionales que marcaron la historia de Israel para siempre:

1) el destierro entre las naciones, sin memoria y sin retorno,del "Reino de Israel" del norte; que fue mezclado con las naciones.

2) el exilio, la cautividad, la purificación y el retorno del "Reino de Judá",único testigo ante las naciones del pueblo santo de YaHVéH.

Y la profecía dice que estos dos traumas - y la mencionada división en "dos casas" del único ISRAEL - se curarían al final de los días con la restauración del "Tabernáculo caído de David", es decir, la reunificación de “todo Israel” en el mundo venidero/athid lavo mediante la congregación y el retorno a su tierra - Sión glorificada - desde la diáspora y el destierro de un remanente salvo de los desterrados llamado: “remanente de Israel” o “redimidos”

Y la cabeza de este venidero reino reunificado milenario será el Mesías de Israel - el "Hijo de David" – nuestro Señor Jesucristo/Yeshua Hamashiaj, al que llamaremos “YaHVéH Justicia Nuestra” (Jeremías 23:6). Veamos una reseña de los dos acontecimientos señalados: del destierro del "Reino de Israel" entre las naciones y el exilio del "Reino de Judá" en Babilonia,

En el año 722 A.C. el emperador asirio Sargon II completó el destierro del "Reino de Israel" profetizada por Oseas y Amos (Oseas 9:3). Los asirios instalaron primeramente a los cautivos "hijos de Israel" en "Halah, en Habor, junto al río Gozan, y en las ciudades de los medos" (2 Reyes 17:6; 18:11). Esto es la frontera norte/noreste del Imperio Asirio de entonces. Y vale recordar que los asirios llamaron a los cautivos con un nombre que despistó a los historiadores por mucho tiempo: "hijos de Omri”. Esto es muy diferente al nombre registrado en la profecía: "hijos de Israel"/ "casa de Israel"/"Efraín". Y así, la mayor parte de los pasajes del AT quedaron sin aparente respaldo histórico hasta que el descubrimiento del obelisco negro de Salmanasar III, en el año 1842, dio la pista del nombre con el cual la historia había registrado a la "descendencia de Israel" entre las naciones: “hijos de Omri”.

A partir de esta cautividad de los "hijos de Israel" en el norte/noreste de Asiria, y su posterior migración a los "cuatro vientos" de la tierra, la simiente de Abraham fue "zarandeada" y "mezclada" entre las naciones de modo que todas ellas acabarían entrando en el Plan de Redención de la "casa de Israel" cuando a ella le fue extendida la misericordia de YaHVéH y le fue enviado las buenas noticias/evangelio del Reino por medio de los apóstoles. De este modo el Mesías de Israel se convirtió en el Señor de todos (Hechos 10:36) los que, con independencia de su origen o raza lo recibieron en su corazón.

El otro exilio, el del "Reino de Judá", tiene una historia mas conocida. Cuando se declaran los juicios sobre el Reino del Norte - bajo el reinado de Jeroboam II - la Palabra declara que todavía los "judíos" caminaban con rectitud delante de YaHVéH (Oseas 1.7; 11:12). Pero unos años mas tarde cayeron también en apostasía y "Judá" se hizo merecedor de un juicio similar al de sus hermanos del norte. Así, en el año 587 A.C., el emperador babilonio Nabucodonosor captura Jerusalem y los judíos son llevados en cautividad a Babilonia. Sin embargo, a diferencia del exilio del "Reino del Israel", este exilio babilonio de Judá no sería sin memoria ni retorno. Por lo contario los judíos conservarían sus costumbres y su identidad nacional y el anhelo de retorno a su patria y a Jerusalem. Y entonces – luego de que ese retorno se hizo efectivo 70 años después - ya purificados de sus idolatrías, los judíos se establecieron ante los ojos del mundo como los únicos celosos guardianes de los oráculos de YaHVéH y de la identidad de ISRAEL, cuya rama mas populosa – la “casa de Israel” - permanecería oculta entre las naciones hasta estos días.

Pero si bien YaHVéH mantuvo un testigo histórico visible de su pueblo santo los traumas de la división (930 A.C.) y la mutilación (722 A,C,) del paradigmático reino davitico habían quedado sin resolución. Y la profecía comienza a hacer referencia a una venidera reunificacion de "Israel " y "Judá" reconstruyendo el reino davítico de doce tribus, esta vez bajo la Autoridad del "Hijo de David". Este reino vendría al final de la historia y cumpliría así la demanda pendiente de reunificación de “todo Israel”. Y a esto se le llama en la profecía: “la restauración del Tabernáculo caído de David” (Amos 9:11, Hechos 15:16-18) que equivale al “Reino de los Cielos” de los evangelios.

A esta corona de la historia – el Reino de los Cielos/Tabernáculo de David reunificado - hace referencia la pregunta de los discípulos al Maestro resucitado: ¿restituirás el reino á Israel en este tiempo? (Hechos 1:6). Y a esta restauración futura del reino davítico en la coronación de la historia alude Jacobo revelándolo como el misterio subyacente en la evangelización a los gentiles (Hechos 15:16-19).

Este es el misterio que está para ser revelado a las "iglesias de Cristo” a partir del momento en "que haya entrado la “plenitud de los Gentiles" (Romanos 11:25) en el Nuevo Pacto. Entonces, los "cristianos" fieles, luego de separada - por los rigores de la persecución venidera - la cizaña del trigo en las "iglesias de Cristo", serán revelado en ella el remanente salvo de los "hijos de Israel". Aquel que “volverá” (Romanos 9:27-28) a su tierra – Sión glorificada - a edificar de nuevo el Tabernáculo caído para el "Hijo de David". Y entonces todas las profecías serán cumplidas.

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Los Judíos perdidos del África





Alrededor de 2.700 años atrás, los asirios exiliaron a las diez tribus del reino de Israel. “en el noveno año de Hoshea, el rey de Asiria capturó Samaria y él los llevó lejos a Asiria y los colocó en Halah, y en el Habor, el río de Gozan, y en las ciudades de Medes.” En los años 722-721 A.C. (hace 2700 años), las diez tribus que abarcaron el reino norteño de Israel desaparecieron. Conquistadas por el rey asirio Shalmaneser V, los exiliaron a Mesopotamia y a Medes superiores, hoy Siria e Iraq modernos. Las diez tribus de Israel nunca mas se han visto desde entonces. ¿O si?


Tudor Parfitt, el protagonista de la NOVA documental “perdió las tribus Israel,” hizo un viaje a través de África meridional para estudiar las tradiciones inusuales de una tribu del africa negro llamada Lemba. Este grupo de Bantu-discurso demandó ascendencia judía y observó muchas tradiciones semíticas por ejemplo kosher-como restricciones y prácticas dietéticas de la matanza, ritos masculinos de circuncisión, reglas terminantes contra adulterios, y nombres semíticos del clan.


Descrito una vez como “una clase de británico Indiana Jones,” Parfitt pasó muchos meses con los Lemba, satisfaciendo a sus líderes tribales y religiosos y observando algunos de sus rituales más sagrados. Él vino a la conclusión que el origen de muchas de las tradiciones de Lemba era de hecho semítico, no africano. Pero si estas tradiciones vinieron de fuentes islámicas o judías era imposible discernir de la evidencia histórica y antropológica disponible. Tomaría estudios del Y-cromosoma para saber más profundo en esta cuestión del origen.


Algunos años después del viaje, Parfitt tomo contacto con genetistas de Londres de la universidad de genética de antropología.


Los estudios genéticos mostraron que los varones particularmente Lemba de los cromosomas, compartan un paso en común con otras tribus Lembas de muchos años atrás.


El equipo recogió muestras de la ADN de los bantu (africano), de Yemen (árabe), y de los judíos Sefaradies y de los judíos de Azhkenazis (Cohanim incluyendo de ambas comunidades) para comparar la cantidad de semejanza que existió entre cada uno de estos grupos. Como hemos visto, cuanto más similar el cromosoma de Y, relacionado más de cerca es algunos individuos en los diversos grupos a un antepasado paternal común. Por consiguiente, uno puede establecer acoplamientos entre las poblaciones.


En una entrevista con la NOVA, el Dr. David Goldstein miembro del equipo comentó respecto a los resultados: “la primera cosa llamativa sobre los cromosomas Y de los Lemba es que usted encuentra este tipo cromosómico particular (Tipico gen Cohen) que es característico del sacerdocio judío en una frecuencia que es similar a lo que usted ve en poblaciones judías importantes.


Algo apenas debajo de uno fuera de cada 10 Lemba los cuales mirábamos tenía este tipo cromosómico particular de Y que parece ser una firma de la ascendencia judía. Quizás de pulso es el hecho de que esta firma genética de Cohen está asociada fuertemente a un clan particular Lemba. La mayoría de los gen Cohen que observamos son llevados por los individuos del clan de Buba que, en la tradición oral Lemba, tenía un papel de la dirección en traer a los Lemba a Israel.”


Este estudio demuestra que los Lembas, y más específicamente algunos miembros del clan Buba, parecen tener una conexión ancestral con poblaciones judías. Como una historia oral, pero escrito en las letras de su ADN, el cromosoma Y de los Lemba de padre a hijo es un expediente vivo del pasado.



Tomado del Sitio MILA 18


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El artículo menciona un hecho de gran interés como la similitud genética entre los Lambas y los Cohen. Sin embargo al comienzo cita a las diez tribus norteñas y pienso que este no es el caso de los Lambas. Hubo muchos desprendimientos del pueblo judío, las tribus del sur, independientes de el exilio de la norteña “casa de Israel” y este es el caso de los Lambas. Tal vez los “bere-bere” del norte africano desciendan de las tribus norteñas. De todos modos el material de este artículo sirve para comprender las palabras de Apocalipsis 5:9:


“Digno eres de tomar el libro,

y de abrir sus sellos;

porque tú fuiste inmolado,

y nos has redimido

para Dios con tu sangre,

de todo linaje y

lengua y pueblo y nación”


La semilla de Abraham se encuentra esparcida en toda la redondez de la tierra, en “todo linaje y lengua y pueblo y nación”, y de todas ellas será tomado el “ISRAEL DE DIOS”, el “remanente de Israel”.





¡vuelve oh Israel!



Dice Oseas 14:9


“Quien es sabio, que entienda estas cosas;
quien es prudente, que las comprenda.
Porque rectos son los caminos del SEÑOR,
y los justos andarán por ellos;
pero los transgresores tropezarán en ellos”.

En verdad, la revelación sobre la existencia de las dos casas de Israel, no le ha sido dada aun a la mayoría del pueblo "cristiano" y "judaico" en el mundo.

Sin embargo, estos dos pueblos juegan un papel fundamental en el desencadenamiento de los eventos profético/escatológicos en los últimos días.

El profeta Oseas, al cual le dieron una gran parte de la revelación sobre Efraín/Israel y Judá/Israel, termina el libro con el texto arriba expuesto. Se necesita sabiduría de Dios/Elohim, para comprender estas cosas, y además el ser "prudente" para comprenderlas. Acá prudente en hebreo es "bin" y se traduce: "separar mentalmente", distinguir o entender.

La Restauración de las dos casas, Judá e Israel al fin de los días, es el centro de toda la enseñanza profética bíblica, desde Génesis hasta Apocalipsis está la misma, y esta enseñanza no es "secundaria" o de menor importancia como muchos quieren verla, pues es el núcleo central de "toda la profecía bíblica".

El último capitulo de Oseas empieza así:

“Vuelve, oh Israel, al SEÑOR tu Dios,
pues has tropezado a causa de tu iniquidad”.

Oseas 14:1

Este texto está aludiendo a las dos casas, puesto que tanto Judá como Efraín, a través del Mesías Jesús/Yeshua se convierten en Israel, para conformar "El Israel de Dios" ( Gálatas 6:16).

Ambas casas han tropezado a causa de las iniquidades en las cuales cayeron, y de las cuales se tienen que volver a través de proceso de Arrepentimiento y de Adoración.

“Tomad con vosotros palabras,
y volveos al SEÑOR. Decidle:
Quita toda iniquidad, y acéptanos
bondadosamente, para que podamos
presentar el fruto de nuestros labios”.

Oseas 14:2

Mira como traduce este verso la versión Torres Amat:

“Pensad en lo que diréis al Señor.
Convertíos a él, y decidle arrepentidos:
Quita de nosotros toda iniquidad,
acepta este bien, o buen deseo nuestro,
y te presentaremos la ofrenda
de nuestras alabanzas”.

Hos 14:2

Viene un movimiento mundial de "arrepentimiento" y una restauración de lo que le ofrecemos a Dios/Elohim, pues se restaurará la "verdadera alabanza/adoración"

Porque según el libro de los hebreos "el fruto de nuestros labios" es un sacrificio de alabanza:

“Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El,
sacrificio de alabanza a Dios, es decir,
el fruto de labios que confiesan su nombre”.

13:1Heb5

Para que este movimiento se dé, es necesario que Elías haga volver el corazón de los hijos ( Hijos de Israel) hacia sus padres (Abraham, Isaac, y Jacob), a través de un espíritu de arrepentimiento, y esto se dará "antes de que venga el día de Jehová día grande y terrible". Esto es el volver a las sendas antiguas, volver a nuestras raíces.

Quiere decir que ese regresar de Israel al Padre, esa restauración de las dos casas volviéndolas una, esa unificación de las dos varas: Judá y Efraín, se tiene que dar antes de que empiece el día de la Gran ira de Dios/Elohim sobre el mundo impio.

Cuán cerca estaremos de ese evento glorioso para los hijos de Israel, pero terrible para la naciones? Creo que estamos bastante cerca. Los discípulos del Mesías Jesús/Yeshua, inquirieron sobre ese tiempo al preguntarle a su maestro:

“Entonces los que estaban reunidos,
le preguntaban, diciendo: Señor,
¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?”

Hechos 1:6

Y el Mesías les responde que a ellos no le correspondía saber sobre esos tiempos, sin embargo los capacitaría con Poder, mediante el Ruaj, mediante el Espíritu Santo, para ser verdaderos testigos, y realizar la Gran comisión encomendada la cual ya lleva 2ooo años.

Y sin embargo Oseas dice que quien es sabio entenderá estas cosas y quien es prudente las comprenderá, es decir vendría el tiempo en el que un "remanente de Israel" despertaría a estas verdades las cuales le serán reveladas para ser utilizados como instrumentos del proceso de Restauración de las casas.

“Pues aunque tu pueblo, oh Israel,
sea como la arena del mar,
sólo un remanente de él volverá;
la destrucción está decidida,
rebosando justicia”.

Isa 10:22

El apóstol Pablo, utilizando este texto nos revela una gran verdad.

“Isaías también exclama en cuanto a Israel:
AUNQUE EL NUMERO DE LOS HIJOS DE ISRAEL
SEA COMO LA ARENA DEL MAR,
sólo EL REMANENTE SERA SALVO”
Romanos 9:27


Isaías dice: "Solo el remanente volverá"
Pablo dice: "Solo el remanente será salvo".


El "volverá" y el "ser salvo" hay que reunirlos en uno para comprender el mensaje profético:

El "volver", tiene que ver con el "regresar" a la tierra de nuestros padres:

“Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios,
porque los hice ir al cautiverio entre las naciones,
y después los reuní de nuevo en su propia tierra,
sin dejar allí a ninguno de ellos.
No les ocultaré más mi rostro,
porque habré derramado mi Espíritu
sobre la casa de Israel --declara el Señor DIOS”.

Eze 39:28-29

Y el "ser salvo", no tiene que ver en este texto con salvación ofrecida por el Mesías Jesús/Yeshua, no tiene que ver con salvación de nuestra alma, de vida eterna, lo comprenderemos mejor viendo las raíces originales de las palabras:

Ser salvo de Rom. 9:27 es: salvar, i.e. librar o proteger
(literalmente o figurativamente): - hacer salvo, librar,
misericordia, preservar, salvar, sanar, sano
.

El "ser salvo" de Romanos 9 tiene que ver con ser "protegido, ser librado".

Salvación, de Vida eterna es: femenino de un derivado
de G4990 como (propiamente abstractamente) sustantivo;
rescate o seguridad (físicamente o moralmente):
-salud, salvación, salvador, salvar, liberación, libertad, dar.

Uniendo a Isaías y a Pablo, entendemos que habrá un "remanente" de Israel, que volverá a la tierra física, literal de nuestros Padres, y allí seremos librados, seremos protegidos, en medio de los horrores del día de la Ira de Dios/Elohim, la gran tribulación.

Hemos entrado en el tiempo en donde la palabra profética resuena en todo el mundo:


"Vuelve oh Israel"


Esa misma voz del Padre, la ha empezado a oír el pueblo cristiano, y ha empezado a despertar a una verdad maravillosa: "Ellos son las ovejas perdidas de la Casa de Israel" por las cuales dijo el Mesías Jesús que venia, es decir para el Mesías judío, el centro de su ministerio no sería por 2000 buscar judíos como El, sino más bien a aquella Casa a la que había repudiado y dado carta de divorcio (Jer. 3:8), aquella esposa que se prostituyó en Oseas, pero a la cual el Padre manda a Oseas, para que aunque la había repudiado, la vuelva a buscar y a tomarla de nuevo como esposa.

Cuando haya entrado la "plenitud de los gentiles" (Efraín/Iglesia/Israel) (Rom. 11:25), entonces el Mesías Jahshuá/Yeshua se empezará a manifestar para salvación a Judá, porque estos también deben ser trasladados a la condición de Israel, porque solo en este estado, tanto los gentiles como Judá serán reinjertados plenamente en el olivo puro, señal final para la plena Restauración del Reino de Israel.

Muchas ovejas del prado de Dios/Elohim, están sintiendo necesidad de un cambio en sus vidas, están siendo atraídas a estos vientos proféticos de los últimos días, sin embargo no logran hacerlo por culpa de pastores que bajo amenazas, bajo vituperios, bajo palabras de maldición, bajo los señalamientos de que los que se van de sus congregaciones se van tras un Judaísmo, tras la ley, lo cual está muy lejos de ser una verdad, y todo porque ni aun ellos con toda la "teología" que tienen, logran comprender realmente la realidad de las verdades de la palabra profética, palabra que no logran comprender por la sencilla razón que no logran tener revelación por sus prejuicios, de que el plan de Dios/Elohim, está centrado en restaurar las dos casas, unificarlas para un Reino que será eterno, quieren mantener sujetas a esas ovejas a sus congregaciones, no haciendo con esto nada más que dispersarlas, y ahuyentarlas más y más de las verdades de la Palabra.

¡Ay de los pastores que destruyen
y dispersan las ovejas de mis prados!
--declara el SEÑOR.

Por tanto, así dice el SEÑOR, Dios de Israel,
acerca de los pastores que apacientan a mi pueblo:
Vosotros habéis dispersado mis ovejas
y las habéis ahuyentado, y no os habéis ocupado de ellas;
he aquí, yo me ocuparé de vosotros por la maldad
de vuestras obras--declara el SEÑOR.
Yo mismo reuniré el remanente de mis ovejas
de todas las tierras adonde las he echado,
y las haré volver a sus pastos;
y crecerán y se multiplicarán.
Pondré sobre ellas pastores que las apacentarán,
y nunca más tendrán temor,
ni se aterrarán, ni faltará ninguna--declara el SEÑOR.
He aquí, vienen días--declara el SEÑOR--
en que levantaré a David un Renuevo justo;
y El reinará como rey, actuará sabiamente,
y practicará el derecho y la justicia en la tierra.
En sus días será salvo Judá, e Israel morará seguro;
y este es su nombre por el cual será llamado:
"El SEÑOR, justicia nuestra."

Jeremías 23:1-6

Dios/Elohim mismo habrá de tratar con esos ministros que dispersan a las ovejas de El, y dice Dios/Elohim: "Yo mismo reuniré el remanente de mis ovejas de todas las tierras..." EL MISMO LO HARA!!

Y el Padre en estos últimos días empezará a levantar sobre las ovejas, pastores conforme a su corazón, pastores que las apacienten, les quiten el temor de sus corazones, ni se aterrorizarán por los miedos que antes les metían, ni faltará ninguna de ellas.

En estos días, vendrá y ya viene pronto, la salvación de Judá y el morar seguro de Israel, y en estos tiempos nuestro Padre de Gloria será llamado:

¡¡YaHWeH Justicia Nuestra!!

¡¡AMEN!!
Dr. César Garavito
Guatemala


1) el nenúfar y el árbol


¿Es el evangelio relevante para interpretar los hechos que conmueven hoy a la humanidad? ¿Hay alguna relación entre la fe cristiana – la fe bíblica - y la historia de las naciones? ¿Nos dice algo sobre su desenlace final? ¿Es una guía confiable para nuestros días?


Hoy es común pensar que la fe cristiana es algo que pertenece al plano de lo íntimo, a nuestra privada relación con Dios, y que existen herramientas mas propias para el análisis de la historia fuera de los recintos acotados en donde se mueve nuestra fe. Esto es uno de los presupuestos del “laicismo”. Y las preguntas propuestas al inicio no se refieren solo al impacto de la predicación del evangelio en las naciones. Este anuncio de que vendría un Reino, formulado con urgencia y vinculado siempre a un mensaje de salvación personal, impactó a todas las naciones de la tierra cambiando la historia al punto de dividirla en dos eras: A.C. y D.C. . ¡Vaya si fue un hecho histórico trascendente! Pero por grande que haya sido y es el impacto de la predicación mundial del evangelio no nos referimos a esto exclusivamente, sino a si existe en el relato bíblico algo anterior al “evangelio” que muestre un fluir persistente de un Propósito en la historia. Esto es, si hay un Plan que abarque milenios y que nos permita percibir un Pulso constante, una mano firme, que está llevando la historia a un fin. ¿Estamos todos a la deriva, presos de nuestras propias doctrinas políticas, o existe un Puerto Seguro para la atribulada nave que hoy nos zarandea?


Según la forma mas corriente de exponer la fe cristiana, lo que llamamos sintéticamente “evangelio” fue un mensaje que vino inicialmente dirigido a los judíos – palabra que siempre suponemos sinónimo de “israelitas” - anunciando la manifestación de “su” Mesías esperado en la historia de los hombres. Pero – se dice - como los judíos rechazaron a “su” Mesías, entonces el anuncio del Mesías prometido a ISRAEL se “redirigió” y fue anunciado a los “gentiles” siguiendo el sentido opuesto de los presupuestos básicos del AT. Esto quiere decir que un haz de profecías - como un rayo láser - dirigidas con precisión y detalle a la descendencia de Abraham, erró el blanco propuesto. Y entonces algunas hebras de ese haz – unas si pero otras no - finalmente fueron a iluminar a aquellos que no eran pueblo de YaHVéH.


Pero si esta enorme incongruencia fuera verdad se pondría en riesgo la integridad y credibilidad del relato bíblico. En el nos encontramos con un Dios que hace un solemne Pacto con un pueblo al que saca de la esclavitud de Egipto con señales y portentos y lo convierte en pueblo electo, gente separada para Él. Y a este pueblo Le dicta de Su propia mano leyes y estatutos en los cuales figura la separación de las naciones ajenas a Él, los “gentiles”. Luego hay un intermedio de unos 400 años y cuando se reanuda el relato acontece la manifestación de Dios en la carne, a “semejanza de hombre” – Jesús – que obra un sacrificio de expiación por los pecados de Su pueblo y de todos los hombres que conmueve los siglos. Pero también hace un Nuevo Pacto sellado con la sangre de la cruz que aparentemente no contiene al pueblo del AT. Y de este modo aparentemente deja truncas centenas de profecías. Y se nos dice entonces que debemos “reinterpretar” el relato bíblico como dirigido ahora a aquellos que no eran Su pueblo en el AT: los gentiles.


Por supuesto que en este libro afirmamos la integridad, continuidad e infalibilidad del Propósito del Dios de la Biblia en la historia. Y pretendemos mostrar como este nos abraza a todos y pone a nuestra disposición un futuro bendito si atendemos a Su consejo. Pero estamos en la hora de levantar la incongruencia incomprensible que señalamos brevemente mas arriba.


En las “iglesias de Cristo” se nos ha enseñado que en donde en el AT se lee “Israel” se debe entender que allí se está haciendo referencia a “la iglesia” - entidad que se le concibe como una unidad: “la iglesia” – y que parece en todo ajena a ISRAEL excepto por la adoración de su Mesías como Señor y Dios. ¿Qué nos autoriza a semejante exegesis? ¿No percibimos que en esto hay algo que no está bien explicado? Es como si el evangelio fuera un nenúfar flotando en un estanque. Una flor de seductora belleza que irrumpe en la superficie de aguas inmóviles sin referencia de su pasado. Esto es, el evangelio nos parece una espléndida novedad que irrumpe en la historia sin necesitar del pueblo del AT que es sustituido por los “gentiles”, el no-israelita, dejando al pueblo de Abraham, Isaac y Jacob como una referencia inmóvil de su pasado. El río que venía fluyendo desde el AT parece que se estanca de pronto.

EL ÁRBOL QUE PURIFICA



Hay un árbol que purifica en estos días y no es el “árbol de navidd: es el candelabro de ocho velas/luminarias que se enciende en Jánuca.

Dice así Wikipedia sobre la fiesta de Jánuca;

Jánuca (חֲנֻכָּה, y sin puntuación diacrítica חנוכה), llamada "la Fiesta de las Luminarias", es una festividad judía que se celebra por ocho días, y en la que se celebra la derrota de los helenos y la recuperación de la independencia judía a manos de los macabeos, y la posterior purificación del Templo de Jerusalén de los íconos paganos, del que se recuerda el milagro del candelabro, que ardió por ocho días consecutivos con una exigua cantidad de aceite.

Es por lo tanto una fiesta de purificación del Templo, a la inversa de las muchas contaminaciones que introdujo Manasés, incluyendo las imágenes de Asera. Y si bien es una fiesta judía siempre fue para mí algo estrechamente relacionado con el cristianismo.

La fiesta de Jánuca se estructura en torno al número ocho: “ocho días”, “ocho luminarias”. Y el "ocho" tiene que ver con el Mesías. En números hebreos simboliza a la puerta o umbral que hay que cruzar para ascender a un nuevo nivel espiritual: "Yo soy la Puerta" dijo nuestro Señor. Y el "octavo día" de la “Fiesta de los Tabernáculos” es el día en que se celebra el Reino Mesiánico Venidero. También el “octavo día” es el “primer día” de la semana, el día de la cristiandad. Es el día de la resurrección.

Por lo tanto el encendido del candelabro/árbol de ocho brazos puede ser entendido como la iluminación del judaísmo (las siete luminarias) por el “Ocho”/Mesías de ISRAEL. La octava vela/luminaria es la del medio, la que se enciende por último y reina sobre todas.

Y es bueno repara en otra costumbre de esta luminosa fiesta: el árbol/calendario de Jánuca se coloca en las ventanas significando que la luz que tenemos en nosotros la debemos compartir con todos. Otro principio cristiano.


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la lectura inversa de Montesquieu



Cuando Montesquieu buscaba las claves para la organización de un estado que fuera ajeno al régimen monárquico - el “Ancien régime” – y que se convirtiera en protagonista de un nuevo tiempo, encontró en Isaías 33:22 este texto:

"Porque YaHVéH es nuestro juez,
YaHVéH es nuestro legislador,
YaHVéH es nuestro Rey,
él mismo nos salvará".

Y en el discernió cuales debían de ser los sustentos de la nueva organización política del estado: poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo que definieron un sistema institucional que imaginamos eterno, pero que ni siquiera es viejo en términos históricos. La Revolución Francesa fue en 1789 y el 4 de julio de 1776 había nacido en Philadelfia el régimen democrático sin duda más prestigioso, estable y fructífero: la democracia norteamericana. De modo que la democracia tiene solo algo más que dos centurias.

¿Pero leyó bien Montesquieu Isaías 33:22? ¿Se habla allí de un Estado con tres poderes separados? NO, allí se dice exactamente lo contrario: que Uno será Quien ocupe esos “tres poderes” que avizoró Montesquieu:. Y que ese uno es YaHVéH. No se apresure el lector a suponer que esto no es una novedad. ¡Vaya si lo es! Se nos dice que en el futuro Dios mismo – no algún mortal que hable en Su nombre que de eso ya tuvimos bastante – será Quien ejerza esos “tres poderes” en un gobierno que tendrá alcance mundial.

Es decir, lo que dice Isaías 33:22 está en las antípodas de la democracia, o en un plano superior inalcanzable por el hombre. De modo que la definición doctrinaria de “tres poderes” separados que se controlan mutuamente, formula que se imagina un dogma eterno, va a ser superada en el futuro como lo fue el “Ancien régime” en 1789. En el mismo capítulo de Isaías 33:22 se dice:

“Será ensalzado YaHVéH,
el cual mora en las alturas:
llenó á Sión de juicio y de justicia”.
Isaías 33:5

Y en Jeremías 23:6 se nos dice el nombre específico de esa Autoridad que vendrá de las alturas a gobernar el mundo:

"En sus días será salvo Judá,
e Israel habitará confiado;
y este será su nombre
con el cual lo llamarán:
'YaHVéH, justicia nuestra'".

Aquí se nos anuncia la reunificación de “Israel” y “Judá” y el nombre del nuevo David, el Hijo de David”: “YaHVéH Justicia Nuestra”. Del mismo modo que Yeshua significa “Salvación” porque Él vino a traernos el perdón de nuestros pecados y la vida eterna, el nuevo nombre de Quien gobernará en la Sión venidera aludirá a la característica central de Su misión: “Justicia”, traer Justicia a los hombres. Este nuevo nombre que traerá expectativa de Justicia a las naciones está profetizado en Isaías 62:2:

"Entonces verán las naciones tu justicia
y todos los reyes tu gloria;
y te será puesto un nombre nuevo,
que la boca de YaHVéH te pondrá".



tomado de
"Las Fuertes Raíces del Evangelio"



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